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jueves, 6 de abril de 2017

Soy piedra.


En la Feria de Lebrija, hace ya muchos años, estábamos en casa de la madre de Juan Peña "El Lebrijano", un cantaor de flamenco, y su madre, una gitana de Utrera, María “La Perrata” se puso a cantar, y cantó esta letra de 1920, que en su día cantaba La Niña de los Peines, una de las voces geniales del flamenco, junto con Antonio Mairena y el Camarón de la Isla:

"Fui piedra y perdí mi centro
y me arrojaron al mar
y a fuerza de mucho tiempo
mi centro vine a encontrar"

Hoy he recordado esta letra, este soneto maravilloso, con el que podemos reconstruir una vida entera en cuatro frases.

Vivir es sentir, apasionarnos por lo que descubrimos, sin abandonar esa esencia, ese eje que nos guía, que no se aprende, que no se enseña, que vamos asimilando, que es el alimento que da vida a la emoción, al sentimiento, que, como dice Joan Manuel, aunque aparezca el olvido solo se lleva la mitad.

Solo por ese centro inexplicable, por ese eje invisible, es un placer estar aquí rodando.

domingo, 12 de marzo de 2017

"El castillo ambulante", Hayao Miyazaki (2004).


"El castillo ambulante" es una película de animación japonesa del Studio Ghibli dirigida por Hayao Miyazaki (2004), basada en la novela de la escritora británica Diana Wynne Jones de igual título.


La protagonista es Sophie una joven de 18 años que trabaja en una sombrerería. Es víctima de una maldición que le hace tener la apariencia de una mujer de 90 años. De carácter tímido y cerrado, tendrá que enfrentarse a sí misma para poder romper el maleficio que se ha desatado sobre ella.


Howl es el amo y señor del castillo ambulante. Es un mago dotado de un poder inmensurable del que se cuentan varias leyendas, entre ellas que se dedica a robar el alma de mujeres jóvenes. De apariencia joven y enérgica, rechaza la invitación del rey de unirse a la guerra puesto que vive sus días con despreocupación y sin objetivos.



En la película se da mucha importancia al hecho de si es legítimo provocar una guerra por razones de paz. En este aspecto, la película refleja una de las visiones políticas no sólo de Hayao Miyazaki, sino del Studio Ghibli, el pacifismo.

La música, como siempre, de la mano del maestro Joe Hisaishi, una banda sonora espectacular.




sábado, 11 de marzo de 2017

Joe Hisaishi, “Vermeer & Escher", lanzamiento y opinión.

Compré en iTunes este disco el mismo día que salió a la venta y es una auténtica preciosidad: Aquí os dejo algo que escribí sobre el disco:

El último disco de Joe Hisaishi tiene como título “Vermeer & Escher" y surge tras una exposición sobre el pintor de los Paises Bajos Johannes Vermeer, formando su apellido parte del titulo, que lo complementa el apellido de otro artísta holandés llamado Maurits Cornelis Escher . Vermeer es uno de los pintores más reconocidos del arte barroco mientras que Escher es un artista casi contemporaneo (murió en 1972).

Comento todo lo anterior porque creo que es imposible comprender la música de Hisaishi en este disco sin conocer un poco a estos artistas.

El disco está compuesto de once temas de los cuales los siete primeros pertenecen, han sido inspiradas o simplemente están en la cara Vermeer, que son:

1. Sense of the Light
2. Circus
3. A View of the River
4. Blue and Eyes
5. Vertical Lateral Thinking
6. Muse-um

Las cinco restante están o pertenecer a la cara Escher, que son:
7. Tress
8. Encouter
9. Phosphorescent sea
10.Metamorphosis
11.Other world

Las seis primeras canciones están bien diferenciadas de las cinco últimas, mientras las del lado Vermeer tienen una clara inspiración barroca, las del lado Escher son muy vanguardistas y avanzadas.

También creo que existe una clara intencionalidad en el título de cada una de ellas, incluso yo diría que juego de palabras, por ejemplo con la número seis juega entre la palabra museo (Museum) y la expresión reflexionar en (Muse-um), además es a lo que te inspira su melodía. O por ejemplo el título de la primera “Sense of the Light” creo que está claramente relacionado con que el uso y el tratamiento de la luz de Vermeer, una de sus características más reconocida, y para ver como la melodía se funde con la luz física hay que escucharla porque no se puede explicar con palabras.

Ciertamente esta primera parte es nueva, diferente y diferenciada, no alardea ya que son violines y piano los que nos dan esta lección de expresión musical sin paliativos.


En la segunda parte dedicada a Escher noto claramente la relación entre música y protagonista. Es una música difícil de clasificar, creo que esta parte no tiene grandes pretensiones, simplemente quiere expresar, al igual que al artista que representa, lo que le gusta, dejándose llevar. La música parece que estuviera medida matemáticamente, sin carecer de sentimiento, quiere dar una visión lúdica. Lo que si creo firmemente es el Hisaishi ha hecho un trabajo profundo de conocimiento de este artista. Hay también una clara relación entre cada título y la música y una total independencia de cada canción con respecto a la otra. En esta parte creo que Hisaishi ha querido representar conceptos a través de la música.

Es un disco totalmente recomendable. Podría decir muchísimas ideas más sobre él, su inspiración y fundamento pero eso requeriría poder hablar con el maestro y eso, de momento, lo tengo complicado.





"Vermeer & Escher", Joe Hisaishi (2012).


El 15 de Diciembre de 1675, moría el pintor holandés Johannes Vermeer.
A pesar de su reducidísima producción, unas 35 pinturas, ha logrado alzarse como uno de los pintores más interesantes del barroco en virtud a una pintura que podemos considerar costumbrista y que destaca por sus composiciones, una técnica depurada y los juegos de luz.

Joe Hisaishi, compositor japonés del que hablaré mucho en este blog, inspirado por este pintor y con motivo de una exposición conmemorativa, compuso un álbum musical denominado "Vermeer & Escher", que se lanzó al mercado del 15 de febrero de 2012.

En su momento escribí una crítica sobre él, el disco entero es una gozada, pero sin duda sobresale "Sense Of The Light".

Este tema abre el disco haciendo una metáfora maravillosa entre apertura y amanecer, porque nunca el sonido de un violín fue tan semejante a un primer rayo de sol.

Pintura: "La joven de la perla", Johannes Vermeer, 1665-1667.



Marcello.


El Concierto para oboe y cuerdas en re menor fue escrito por Alessandro Marcello a comienzos del siglo XVIII y se ha convertido en su obra más famosa.

Johann Sebastian Bach hizo famosa la pieza al escribir una transcripción de la obra en Do menor para oboe con acompañamiento de clave (que se sustituye por piano en la actualidad).

El mejor intérprete Glenn Herbert Gould, más conocido con el nombre de Glenn Gould (Toronto, Canadá, 25 de septiembre de 1932-4 de octubre de 1982.

La podéis escuchar en este enlace.




miércoles, 8 de marzo de 2017

Así en la vida como en la música.

Según he leído el cuarteto de cuerda nº 14 en Do sostenido menor Opus 131 de Ludwig van Beethoven fue compuesto hacia 1826 y dura aproximadamente 40 minutos.

El Opus 131 consta de siete movimientos:
Adagio ma non troppo e molto espressivo
Allegro molto vivace
Allegro moderato - Adagio
Andante ma non troppo e molto cantabile- Piu mosso - Adagio,ma non troppo e semplice - Allegretto
Presto
Adagio quasi un poco andante
Allegro

El caso es que se trata de una obra atípica, en muchos aspectos. Uno de ellos es el número de movimientos, siete en total, y los cuartetos clásicos siempre constaban de cuatro. Si bien hay diversas opiniones especializadas discrepantes al respecto, hay que decir que Beethoven así lo especificó.

Otra característica de este Cuarteto es que debe ser tocado enlazando todos los movimientos entre sí, dando lugar a consecuencias inevitables propias del instrumento, ya que al tocar sin pausa y sin descanso no se puede afinar. Así los instrumentos acabaran desafinándose de una forma distinta.

Quizás Beethoven quiso expresar, al proponer estas especificaciones, alguna unión entre las situaciones aleatorias en las que nos vemos envueltos en la vida?

Hubiera sido fantástico poder conversar con el genio, comentar estas elucubraciones y discutir que sería más conveniente: parar o continuar hasta el final y procurar ajustarnos?

Yo sinceramente tampoco lo sé, pero si que ayuda bastante ver la película “El último concierto”, del director debutante Yaron Zilberman, que hace una fusión perfecta entre música y vida.

Con un poder narrativo maravilloso, apadrinado por el genial Philip Seymour Hoffman, entrelaza las características de una pieza musical y los conflictos personales, que pueden, o no, arruinar relaciones estables como el matrimonio o una amistad de veinticinco años.

Ver esta película no es solo ver cine, es comprender la música, saber hasta dónde puedes llegar en la vida y en tus sueños, ajustándote permanentemente a ese órden tácito que existe en lo cotidiano, que está siempre ahí aunque no podamos verlo.

A continuación el tráiler de la película y la pieza musical sobre la que está basada la misma.


"Ghost in the Shell", Mamoru Oshii. 1995.

"El anime es ver el mundo en un grano de arena." La definición más bonita, acertada y determinante que he escuchado sobre este gén...